Tras el mediocre desempeño cumplido en la recientemente culminada competencia de la B Nacional, la plantilla de Unión dirigida técnicamente por Leonardo Carol Madelón volverá a juntarse mañana, desde las 16, en Casasol. El objetivo primordial será comenzar a realizar los trabajos de pretemporada de cara al próximo torneo de la segunda categoría del fútbol argentino, que como se sabe, otorgará 10 plazas para que otros tantos clubes, a partir de 2015, participen del nuevo certamen de Primera División.
También se sabe que para encarar dicho campeonato, una de las instituciones que picó en punta en materia de incorporaciones justamente fue Unión, cumpliendo el “sueño” de traerlo a Martín Fabro, el mediocampista ofensivo que jugó para Brown de Adrogué en las últimas dos temporadas, y al que los dirigentes venían siguiendo desde hace seis meses.
El problema ahora es que no sólo no hay definiciones en cuanto a más refuerzos, que el entrenador necesita sí o sí, sino que hay futbolistas pretendidos por Madelón, y a los cuales los ha dirigido en el último Unión, que no han confirmado su continuidad, por lo que surge una complicación extra para el cuerpo técnico y para la dirigencia. Dentro de esta lista, los que más preocupan son los casos del arquero Matías Castro, el defensor Leonardo Sánchez, y el mediocampista Nicolás Bruna.
Por lo que se pudo averiguar, el guardavalla uruguayo ha mantenido conversaciones con la CD, pero existen diferencias entres la cifra que se pretende y la que se ofrece, por lo que habrá que seguir charlando. En cuanto a “Leo” Sánchez, se dice que recibió una “jugosa” oferta de parte de Tristán Suárez (también se mencionó otra de All Boys), equipo que será dirigido por Ricardo Caruso Lombardi en la B Metropolitana, y que para continuar en la entidad rojiblanca habría pedido un “disparate”. Por “Nico” Bruna se está aguardando alguna comunicación, ya que el contrato con el centrocampista vence en una semana y hasta la fecha no ha existido ningún contacto.
Fuente: El Litoral
